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Fiesta de los Reyes Magos

Celebración de la Misa de la Epifanía del Señor, con visita de los Reyes Magos los cuales traen un pequeño presente para los niños.

Los buscadores del Rey: Los Reyes Magos. 
Qué mensaje me traen?

“Entonces unos magos de Oriente se presentaron en Jeusalén preguntando: ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido?. Porque hemos visto su estrella y venimos a adorarle”. San Mateo, cap. 2. “¿Quién de nosotros, siendo niño, no contempló con la imaginación aquella vistosa caravana que avanzaba por las estrechas calles de Jerusalén?. Regios personajes sobre erguidos camellos ricamente enjaezados. Nutrida tropa de criados y lacayos entre muchas bestias cargadas de mercancías y equipajes. Y más allá, casi disuelta en el horizonte, la estrella que había guiado a los buscadores del Rey“. 

San Mateo quiso enseñarnos en este pasaje, que Dios se había encarnado para salvar a todos los hombres, de todos los pueblos. ¿Para ello se basó en un hecho real?. Probablemente. Mercaderes venidos de los países vecinos visitaban una y otra vez, la capital de Palestina. 
Pero el evangelista sitúa su relato dentro de un marco catequístico. Allí subraya la malicia de Herodes y el cumplimiento de antiguas profecías. Además la condición divina del recién nacido, pues los extraños visitantes, al encontrarlo, se postran a adorarlo.  Igualmente este texto resalta la búsqueda, no exenta de dificultades, que realizaron estos misteriosos personajes. 
San Mateo adobó esta página con diversos sabores: La fe de la primera Iglesia, elementos de la cultura hebrea y trozos del Antiguo Testamento.  El profeta Isaías, para anunciar que sobre Jerusalén amanecería la luz del Redentor, había señalado: “Te inundarán una multitud de camellos, dromedarios de Madián y de Efa oclamarán la salvación del Señor”. Y el salmo 72 desea que “Reyes de Tarsis, de Saba y de Arabia ofrezcan dones al Señor y se postren ante Él”.  A veces nos quejamos de que Dios está muy lejos de nosotros. Le reprochamos que tal vez nos haya abandonado. Pero valdría la pena preguntar: ¿Le hemos buscado?  Durante la infancia recibimos una fe ya construida, sobre la cual no objetábamos nada. Más tarde en la adolescencia, algunos elementos religiosos se fueron esfumando lentamente, sin que el asunto nos preocupara. Y de pronto, ya adultos, nos vimos desprovistos de esa antena hacia el cielo, que no sólo socorre en los tiempos difíciles, sino que integra una vida equilibrada y sana. 

¿Pero cómo buscar a Dios? Vale pensar en hacer tiempo para Él. Orar, alabarle, cantarle, agradecerle. Pasar tiempo con el, como lo hacemos con un buen amigo?.  

Él a su vez está buscándonos. Dios no está únicamente en el cielo.  Él no habita solamente allá lejos. Mora en el corazón de cada uno de nosotros. Entre las comunes circunstancias. En los diarios acontecimientos. Basta permanecer despiertos para encontrarlo. Aún en las dificultades está acompañándonos y
ayudándonos.  Que esta celebración nos invite a reflexionar, sobre lo que hicieron en ese tiempo
los sabios de oriente (siendo ello aún algo tan actual para todos nosotros): sobre seguir a esa estrella que guía (ser buscadores del Rey); sobre nuestra fé en este viaje de la vida (que también tiene sus dificultades); y sobre el compartir con los demás lo que somos y tenemos.  Los regalos de los reyes, cuáles son y qué significan para mi?: 
Oro, por ser rey. Señor, yo te entrego el oro de lo poco que tengo:  Ofrezco mis pensamientos y acciones mi trabajo, mi esfuerzo y mi  cansancio, en fin, te entrego mi vida entera.
 
Incienso,  por ser santo, reconociendo su divinidad. Señor, yo te doy el incienso de mis oraciones,  las dichas con fervor y aquellas que por la prisa, en ocasiones he repetido sin poner todo mi corazón en ellas; y…
 
Mirra,  por su humanidad (pasión y muerte). Señor, yo te ofrezco la mirra de mis dificultades, angustias  y pesares; te entrego mis momentos de ansiedad, enfermedades; te ofrezco mis miserias; mis momentos de dudas, mis miedos y temores.”
Tomemos cada día como un regalo,  agradeciendo a Dios por ello e intentar imitarlo, sirviendo y haciendo el bien a los demás. Que sea el amor la motivación en nuestra vida y  ser fel iz haciendo fel ices a los demás.
 
Así que este día de Reyes, con juguetes, zapato, medias o no, con regalos, caramelos, rosca o sin ellos,  -  ya que las tradiciones y costumbres son muchas y pueden variar de país a país-  lo importante es no olvidar que aquel día, en Belén, recibimos el más precioso regalo alguna vez concebido: 
 

 

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